
Envejecer con VIH: El nuevo desafío de una respuesta que debe cambiar.
En junio de 1981, la historia de la salud pública mundial cambió. El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) informó sobre cinco casos de una neumonía hasta entonces desconocida. Poco después, el mundo comprendería que se encontraba ante una nueva epidemia: el VIH.
Lo que alguna vez fue considerado una enfermedad asociada a una elevada mortalidad se convirtió en una condición crónica que con diagnóstico oportuno, tratamiento y atención adecuada, permite a millones de personas vivir durante décadas.
Este avance científico trajo una nueva realidad que todavía no ocupa el lugar que merece en las agendas de salud pública: las personas con VIH están envejeciendo y los sistemas de salud deben prepararse para ello.








